GEORGE

País de origen Sierra Leona
Año de nacimiento 1986
Problemática Homofobia
Situación actual Refugiado

George nació en 1986 en Sierra Leona, un pequeño país del África occidental. Cuenta que, desde muy pequeño, siempre percibió a su alrededor una fuerte discriminación de género y por motivos de orientación sexual. La dura hostilidad del contexto sociopolítico del país hacia el colectivo LGBT le afectó de pleno, pues ya siendo un niño reconocía que se sentía atraído por otros chicos. Era víctima de insultos y agresiones en el colegio, pero perseveraba porque su madre le aceptaba; la única persona con la que podía hablar de todo. Cuando ella falleció, su padre –quien de todos modos nunca se hizo responsable de él– no dudó en echarle de casa con tan solo diez años de edad.

Sobrevivió varios años en la calle –con muchas dificultades– trabajando en lo que podía, y durmiendo donde le dejasen. A la temprana edad de 12 años decide pasar a la acción y funda la ONG “Concern for Children and Youth Organisation”, una asociación que pretendía crear comunidad y ayudar a todos los jóvenes indigentes del país. A partir de entonces se enamora del activismo social, y empieza a creer en el poder de cambiar el mundo a partir de las pequeñas buenas acciones. 

“Hay muchas formas de ayudar a otra persona, no sólo con dinero."


SIERRA LEONA

La legislación de Sierra Leona criminaliza duramente la homosexualidad. Su obsoleto Código Penal data de 1861 –cuando aún era una colonia británica– prevé penas de entre once años y hasta cadena perpetua para aquellos actos que cataloga de “sodomia y bestialidad”. Curiosamente, la ley no castiga de igual forma las relaciones entre mujeres, aunque socialmente tampoco está aceptado.

En el año 2014 la activista FannyAnn Eddy –fundadora de la Asociación Gay y Lesbiana de Sierra Leona– fue brutalmente asesinada en las mismas oficinas de la organización. A día de hoy nadie ha sido condenado por ese crimen. Diez años antes, en su testimonio ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, declaró: “Vivimos con miedo dentro de nuestras comunidades, donde enfrentamos el constante hostigamiento y la violencia de los vecinos. Los ataques homófobos no son castigados por las autoridades, alentando aún más el trato discriminatorio y violento hacia personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero.”


Relata que durante esos años su abuela –que en aquel entonces vivía en Reino Unido, pero conocía su situación– le enviaba dinero regularmente para ayudarle. Sin embargo, era tal el rechazo de su familia hacia él que nunca pudo utilizarlo ya que jamás se lo hicieron llegar. La mujer, al descubrir lo sucedido, regresa a Sierra Leona en el año 2004 para socorrer a su nieto. Al principio no aceptó su orientación sexual, pero tras escucharle y debatir con él acaba empatizando y comprendiendo la situación. Cada vez más consciente del poder transformador de la palabra, George dedica varios años de su vida a formarse como abogado experto en legislación internacional y derechos humanos.

En 2007 funda la asociación “Pride Equality” con la intención de sensibilizar e informar a la población de Sierra Leona acerca de la homosexualidad. Comienza a impartir talleres destinados al colectivo LGBT, educándoles sobre el VIH, el uso de preservativos, etc. Su impacto en la comunidad comienza a ser tan grande y reconocido que la MTV “Staying Alive Foundation” le entrevista en 2011. En aquella ocasión pudo abrirse plenamente, sin esconder su condición, y relatar la situación de discriminación que su colectivo sufre en Sierra Leona. También durante aquellos años, y a través de la Fundación Triángulo, se le invitó en varias ocasiones a dar ponencias en España. En 2013 publica el primer informe sobre el colectivo LGBT en su país, un gran trabajo de investigación en el que denuncia la situación y demanda ayuda internacional. Todo ello provocó que George se convierta en un objetivo a eliminar, un enemigo público de su propio país.

Ese mismo año, uno de los principales periódicos nacionales publica en portada su rostro, dedicándole unas páginas en las que se recrimina el contenido de la entrevista antes mencionada. Esa misma mañana enciende la radio y se da cuenta que todas las emisoras están hablando de él, etiquetándolo de demonio. Una marabunta de personas empieza a perseguirle y amenazarle, hasta que acaban destrozando su coche y le agreden con crudeza. Relata que forcejea y lucha por sobrevivir, consiguiendo escapar a duras penas para resguardarse en la comisaría más cercana. Para su sorpresa, cuando denuncia lo sucedido la policía le detiene y le mete en la cárcel, por el simple hecho de ser gay. Al descubrir lo acontecido, la Fundación Triángulo emite un comunicado de prensa. El caso capta la atención de la BBC, quienes incluso se desplazan al país para entrevistarle. El impacto de sus declaraciones fue tan grande, que el Ministerio de Asuntos Exteriores –a petición de la fundación española a la que estaba vinculado– intervino para sacarle del país.

El procedimiento que ha seguido George en nuestro país es excepcional, uno de los pocos casos en los que se concede protección internacional a un individuo por vía diplomática. Su solicitud fue tramitada de forma urgente, no sólo por la gravedad del caso, sino también por el impacto social y mediático del mismo. Sin embargo, ello no implica que también en nuestro territorio haya pasado las mismas penurias que el resto de demandantes de asilo. Durante el proceso, e incluso al finalizar éste, fueron asociaciones como CEAR o ACNUR quienes le ayudaron a buscar albergue, encontrar trabajo, y también a importar su modelo de ONG y crear en el 2014 “Pride Equality International”, ahora con sede en Barcelona. En los últimos 4 años, George ha seguido ofreciendo de forma gratuita ayuda en la Ciudad Condal a otros refugiados, proporcionándoles asesoramiento legal, y guiándoles durante todo el proceso.

Actualmente dispone del estatus de refugiado, y a pesar de estar contento por la protección jurídica que supone, también reconoce que a nivel social y cultural queda mucho camino por recorrer. En los años que lleva en nuestro país ha tenido multitud de trabajos, y en la mayoría se ha sentido discriminado por su color de piel o por su condición de asilado. En el año 2017 su asociación publica en España el primer informe que revela la situación real de los solicitantes de asilo y los refugiados africanos.

“El activismo es una forma de vida. Luchar por conseguirlo todo, sin esperar nada a cambio"

Alain

Andrii

Maritza

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Yaasir

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Mahmoud

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George

Laura

EQUIPO BARCELONA

Este proyecto documental ha sido posible gracias al esfuerzo de un equipo multidisciplinar integrado por:

Javier Corso

Coordinador / Fotógrafo

Alex Rodal

Editor Jefe / Investigador

Laura Van Severen

Diseñadora